Baby you can drive my car

En uno de los paseos londinenses (en busca de alguno de los locales de mi lista) me encontré con esta monada aparcada. Me llamó la atención su color acuoso y el contraste que hacía con los ladrillos de las casas, con el gris del asfalto y con las cercas verdosas que habían sobrevivido a un invierno de muchas lluvias y poco sol.

Me sacó una sonrisa y yo decidí sacarle una fotografía.

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A los dos días, paseando de nuevo, me crucé con su primo hermano : )

A pesar de que Londres es una ciudad donde se pueden ver cochazos de lujo de cientos de miles de euros, yo me quedo con cualquiera de estos dos sin pensármelo dos veces.

El universo Kinfolk

Descubrí Kinfolk el pasado verano, en una de esas tardes en las que pensé que solo iba a entrar un minuto en Pinterest para inspirarme un poco. Error, no existe el concepto “un minuto en Pinterest”.

Me llamaron la atención varias fotografías que tenían algo común: todas retrataban reuniones entre amigos alrededor de una mesa. Esas fotos reflejaban las caras de felicidad de quienes estaban sentados y compartían, no solo la comida, sino también las risas y los buenos momentos de un modo sencillo, intimista.

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Rápidamente me puse a investigar qué se escondía detrás de estas fotografías y descubrí que se trataba de una revista trimestral, elaborada por distintos artistas, donde lo más importante eran los pequeños momentos compartidos. Saborear los encuentros con los amigos y la familia, sin prisas, o encontrar la belleza en lo cotidiano, todo ello ilustrado por fotografías en las que te gustaría perderte, por su luz y su delicadeza.

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En Kinfolk trabajan talentos como Amanda Jane Jones o la pareja Andrew y Carissa Gallo, que tienen un gusto exquisito y refinado y que son una fuente de inspiración continua.

Además de la revista y el blog, organizan eventos donde poder conocer a personas que comparten aficiones que requieran tiempo, dedicación y cariño, como la culinaria o la jardinería.  Personas que también son seguidoras de la revista y de su particular universo.

Sin ir más lejos, a finales del mes pasado organizaron un taller y cena de manera simultánea en diferentes ciudades (Madrid y Lisboa, entre muchas otras) al que dieron el nombre de Flower potluck. Este evento consistía en celebrar la llegada de la primavera del mejor modo posible: recogiendo flores, elaborando ramilletes y compartiendo anécdotas y planes alrededor de una mesa con deliciosa comida.

Una pena no haber podido ir…

* Todas las fotos son extraídas de la galería de su página web.