Bienvenidos al norte: Navarra

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Hacía ya un montón de tiempo que no me dejaba caer por el norte del país y, teniendo en cuenta que mis raíces son norteñas, no me parecía ni medio regular. Además, nunca antes había ido a Navarra y qué mejor que hacerlo con alguien que conoce bien la tierra.

Así que sin más, este fin de semana largo hemos cogido el coche con unos amigos y nos hemos plantado en el norte, ¡aupa! Por cierto, es curioso porque solo me doy cuenta de lo urbanita que soy cuando estoy fuera de la ciudad y a cada tronco que veo le hago más fotos que si fuera la Torre Eiffel… corramos un tupido velo.

El caso es que sabe muuuy bien perderse por los pueblecillos tranquilamente, observar su arquitectura, cómo guardan la leña a un lado preparados para el frío inminente, las florecillas en las contraventanas a juego con la  madera pintada… y lo mejor, después de eso, un buen banquete a lo grande, de los que solo se comen en el norte y que pueden durar horas porque ellos sí que saben y aplican lo de la slow life.

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Me encantó parar en medio de la carretera para perdernos por caminos boscosos llenos de tonos otoñales y babosas de todas las formas y colores, descubrir pueblos preciosos como Burguete u Olite, pasear por las bodegas de Otazu en Etxauri y comer pintxos en la noche pamplonica. En definitiva me encantó lo que pude ver de Navarra en tres días :)

¿Y tú, conoces Navarra?

P.D.: Todos mis viajes y escapadas están aquí metidos :D

Cuatro días de agosto en Madrid

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Para poner el broche de oro a mis vacaciones, tras dos semanas en Portugal y antes de volver a Barcelona, decidí hacer una parada de cuatro días en Madrid, una ciudad que siempre me apetece.

En realidad la capital no es precisamente el destino típico de vacaciones en agosto y de hecho muchos de los sitios que tenía en mente conocer estaban cerrados, pero a mí me pareció un momento perfecto para aprovecharla con calma y sin las aglomeraciones de otras épocas, como la navideña, por ejemplo. Además tuve a unos guías estupendos, ¿quién me hubiera paseado tan bien y tan bonito como Adrián y Erea?

Madrid | na sua lua

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El plan, en realidad, era no tener plan. Patear calles auténticas (no podía faltar una visita al Rastro el domingo por la mañana en busca de tesoros viejunos), comer en lugares interesantes, probar algún que otro helado, tomar algún que otro café… y charlar mucho, eso lo que más.

Uno de los días se unió a nuestra ruta Daiana, mi madrileñoargentina favorita a la que hacía casi un año que no veía. Con ella fuimos hasta The Hat, un hostal muy chulo con un diseño muy cuidado que en su último piso tiene una terraza con mucho encanto. Desde allí se pueden ver los tejados de Madrid y por un momento te olvidas de que estás en una ciudad de tres millones de habitantes.

Madrid | na sua lua

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De todos los lugares que visitamos me gustaron especialmente Los Chuchis y su menú del día y Cafelito, sus aromas y la simpatía de sus trabajadores. Adrián y Erea me presentaron su Lavapiés querido y yo me dejé conquistar. ¡Imposible no hacerlo!

Además, en Cafelito y justo antes de irme de vuelta a Barcelona, pude conocer a Chejo de La Bici Azul, ¡por fin! Fue genial desvirtualizar a alguien a quien sigo desde hace tanto tiempo :)

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Y no me puedo olvidar de la gran sorpresa que para mí fue El Imparcial, un restaurante y tienda de diseño que me impresionó nada más llegar (está ubicado en un antiguo palacete) y cuyo interiorismo es una gozada: elegante, luminoso y moderno pero con el toque justo.

Cuando pedimos la comida y le hinqué el diente a mi plato se me escapaban los “¡mmm!” a cada bocado. Hacía tiempo que no probaba un plato tan delicioso y la prueba es que ni siquiera pude sacarle una foto digna porque voló.

La tienda de El Imparcial merece una mención a parte. El espacio i. es una concept store llena de cosas bonitas, desde revistas hasta productos cosméticos, que se encuentra en la sala de al lado del restaurante. Así, después de probar us deliciosa comida, puedes alegrarte la vista con su selección de productos. Tengo que decir que no es un sitio barato pero vale la pena probarlo al menos una vez, palabrita. ;)

Y esos fueron mis cuatro días en Madrid, días de buenos amigos y de buenos ratos que ya estoy deseando repetir.

Y tú, ¿conocías los sitios que visité?, ¿qué te parecen a ti?