Lisboa y la saudade

Este fin de semana largo una de mis mejores amigas se va a Lisboa. Va a ser su primera vez allí y la verdad es que yo daría lo que fuera por estar en su piel ahora mismo.

Lisboa y la saudade | na sua lua

Recuerdo que la primera vez que estuve allí la ciudad me gustó mucho. Lo primero que me llamó la atención fue la luz, tan cegadora que era casi imposible ver a alguien por la calle sin gafas de sol. Las calles empedradas, los azulejos de los edificios, la ropa tendida, los tejados desde los miradores, el Tajo inmenso… todo me invitaba a soñar despierta.

Lisboa y la saudade | na sua lua

Sin embargo, me enamoré de ella unos años después, cuando me mudé allí durante unos meses gracias a una beca y sentí algo que no había sentido en ninguna otra ciudad del mundo que no fuera Barcelona: estar en casa.

Lisboa y la saudade | na sua lua

Los meses que viví allí fueron de los más especiales que guardo en mi memoria, salía siempre a pasear con mi cámara porque me parecía que tenía que retener todos los detalles de la ciudad. Las fotos que ilustran este texto las saqué entre paseo y paseo : )

Lisboa y la saudade | na sua lua

Así que cuando esta mañana he recibido el mensaje de mi amiga en el que me contaba que ya lo tenía todo listo para irse, solo me han entrado ganas de plantarme con ella en el aeropuerto. Qué saudade

PD: En mis Detalles veréis que está en mi top 5 ;)

Baby you can drive my car

En uno de los paseos londinenses (en busca de alguno de los locales de mi lista) me encontré con esta monada aparcada. Me llamó la atención su color acuoso y el contraste que hacía con los ladrillos de las casas, con el gris del asfalto y con las cercas verdosas que habían sobrevivido a un invierno de muchas lluvias y poco sol.

Me sacó una sonrisa y yo decidí sacarle una fotografía.

coche2

A los dos días, paseando de nuevo, me crucé con su primo hermano : )

A pesar de que Londres es una ciudad donde se pueden ver cochazos de lujo de cientos de miles de euros, yo me quedo con cualquiera de estos dos sin pensármelo dos veces.